París, una crónica de urgencia
Sin menoscabo de contar mi visita a París, en su momento con más detenimiento, quiero esbozar ahora unas cuantas ideas para dejar correr la pluma a su aire.
De entrada tengo que decir que siempre me he sentido más atraido por el mundo rural que por las grandes urbes, pero si es cierto que hay determinadas ciudades que bien merecen una visita y sin duda, París es una de ellas. Mi estancia en estos días de Agosto, ha sido de forma casual, gracias a unos amigos, y así durante 13 días sin parar hemos procurado no perdernos todo lo visitable de esta gran urbe. Como no podía ser de otra manera, comenzamos la ruta en la isla de la ciudad, que fue donde nació París y donde se levanta majestuosa la catedral de Notre-Dame. Nada más aparecer en las estribaciones del Sena enseguida se da uno cuenta de como se lo tienen montado los franceses en esto del turismo: hay gente por todas partes, y el río era un hervidero de bateaux con aspiraciones a trasatlánticos. Aquí todo es majestuoso y entrar en la Santa Capilla, próxima a la catedral se convierte en una odisea de interminables colas.- Un grupo de jazz ameniza en un parque la hora del bocata, tras el cual pasamos a la isla de San Luís, a través de una pasarela.
En nuestro segundo día visitamos el Louvre y aquí se te puede caer la baba, con esos antiguos palacios aprovechados para montar este impresionante museo donde no falta de nada, porque el Louvre es algo más: no sólo hay pinturas, hay esculturas, artes gráficas y hasta una muralla medieval. Y como no, gente, muchísima gente. Paseando por sus infinitas salas y pasillos nos entrecruzamos gente de todas las culturas y aunque resulta imposible disfrutar de las obras de arte, teniendo capacidad de observación se puede aprender aquí más de una jornada que todo un curso en la Universidad. Visitar la Gioconda era como una peregrinación al Rocío - por poner un ejemplo de mi tierra -. Las Tullerías y el Arco del Triunfo, sirven de relax, porque al menos se ven espacios abiertos. Mucho dorado, gente tratando de aprovechar los tímidos rayos de sol que peleaban con las nubes y un Arco del Triunfo donde se puede subir para hacerse una idea de cómo es la ciudad. Comienza a verse la majestuosidad de la misma, con esas enormes avenidas arboladas y los principales hitos a la vista.
Sainte Marie Madeleine sorprende porque lo que menos puede uno pensar es que tras esas columnas que semejan el Partenón, puede encontrarse un templo. En líneas generales en todos las iglesias destacan sus vidrieras y su altura, apuntan al cielo. Tienen otra ventaja: es el único sitio donde no te cobran. Un aspecto negativo - desde mi punto de vista - es la fuerza que una cadena comercial tiene para figurar en las guías al uso; Galerías Lafayette figura a la misma altura que los grandes monumentos de la ciudad simplemente porque haconservado una cúpula que también se podía haber conservado de otra manera, sin necesidad de introducirnos en el temible mundo del consumismo. LLama mucho la atención la dorada estatua ecuestre de Juana de Arco en la Place des Pyramides y el superlujo de las tiendas de la plaza Vendome, y ¡como no! lo que más llama la atención es que en París también hay playa. Se las han ingeniado para montar en la orilla del Sena un tinglado la mar de curioso con lluvia fina, butacones playeros, arena fina y hasta un campeonato de boley-playa - éste último en las mismas puerta del Ayuntamiento -. Curioso, si señor, muy curioso.-
El Centro Pompidou y el Forum des Halles son dos muestras de como pueden convivir edificios antiguos y modernos en perfecta armonía. Los dos son rompedores, pero en el caso del Forum se trata de un espacio que sorprende porque a pesar de que la distribución es hacia abajo, se ha buscado que la luz llegue sin dificultad y termine conectando con la red de metro. Monmartre, es otra cosa porque el Sagrado Corazón tiene mucho tirón y aquello se convierte en un auténtico hormiguero donde los pintores callejeros están siempre dispuestos a hacerte el mejor retrato en cualquiera de los estilos posibles. Es un barrio encantador que se une a la zona del Moulin- Rouge donde existe todo un boulevard dedicado al mercado de artículos y salas relacionados con el sexo. Y es que París es otra cosa. El Barrio Latino por la noche se convierte en un desfile de turistas buscando donde comer, con ofertas para todos los gustos, restaurantes de todos los continentes y precios...por las nubes. Así que no es de extrañar encontrarse en los lugares públicos al personal compatiendo parte de sus bocatas con las palomas, gorriones y cuervos, que si se lo permites pueden comer en tu misma mesa.
El Museo de Orsay, también cuesta trabajito disfrutarlo en estas fechas. Muchas colas para entrar, interminables grupos de asiáticos, y lo de siempre, armarse de paciencia y vivirlo como experiencia. Otra cosa es la torre Eiffel - para mi lo más destacado de todo cuanto he visto -. Por supuesto hay colas, pero una vez que coges el ascensor y comienzas a subir, todo cambia. La torre es tan inmensa que nos acoge como si fuéramos pequeños animalitos que nos adosásemos a su estructura. Desde aquí se ve toda la ciudad y se puede hacer idea cualquiera de la actual París. La obra de ingenieria merece toda la fama que tiene y que la ha hecho mundialmente famosa.- Frente a ella Montparnasse, que con sus 56 plantas representa un hito de modernidad, con ese ascensor que en menos de un minuto te lleva hasta la última planta y ni te enteras.
Versalles, Saint Denis....y la Défense, el barrio moderno de París que te transporta a otro mundo si llegas en metro. Sólo cuando te situas debajo de su gran Arco y ves allá a lo lejos, al fondo de una rectilinea avenida el Arco del Triunfo, te das cuenta de que no has cambiado de sitio, de que sigues en el mismo, aunque rodeado de edificios que más se parecen a la moderna América del Norte que a la vieja Europa.
Terminan los trece días y son tantas las sensaciones y las experiencias vividas que merecen un trato aparte, de este sencilla Crónica de Urgencia.
José Rodríguez Infante
http://usuarios.lycos.es/arruillo
Comentario sin título
Publicado el 21/08/2007 a las 14:00 por SoledadCon esta breve descripción de los lugares más bellos de París ya dan ganas de marcharse para allá!! Y eso que seguro queda mucha historia que contar. Besos ArruilloSALUDOS Y PARIS
Publicado el 22/08/2007 a las 21:38 por GalopinUn saludote Arruillo, gracias por tu saludo de llegada.
Sabes que he estado muy cerca de tu tierra concretamente en Cadiz y sobre todo por la Sierra de Grazalema.
París no lo conocozco,,,,,, bueno en realidad apenas si conozco otra cosa que Badalona y Villamartín que es donde voy cada año de vacaciones, pero seguro que ahora conoceré Paris un poco mas gracias a tí Arruillo.
Haber si me dices un día porqué el nombre de Arruillo.
Venga un saludo amigo.


