Diario de un viaje.Tras las huellas de Liniers
Publicado el 30/08/2007 a las 09:00 en Viajes
Viernes, 14 de Julio de 2006
Aumenta tanto el frío como la sensación: aunque sale el Sol cada mañana, hace un airecillo que corta el cutis.- Teníamos pendiente la gestión con la agencia del viaje a las cataratas y esto nos va a ocupar casi todo el día, porque aquí las gestiones se hacen despacio: quieren el dinero en efectivo, lo que nos obliga a una visita al Banco Francés que afortunadamente se porta bien y nos da todo lo que pedimos.- Llegamos a la agencia en taxi y regresamos andando callejeando como si ya fuésemos de aquí de toda la vida.- Las gestiones no se terminan y luego de comer hay que ir otra vez: lo dicho, las gestiones son lentas, primero cogen la plata y luego viene todo lo demás.- Volvemos a comer en casa, con nuestros angelitos, porque echamos de meno a la hora de sentarnos delante de un plato y Victoria ha cocinado según su buen gusto culinario.- Por la tarde emprendo una caminata por la conocida Avenida del Libertador – que no deja de sorprendernos pues nos hemos enterado que llega a veinte mil el número de portales que la conforman -, por estirar las piernas y buscando esa foto imposible que siempre anhelamos los aficionados a este arte.- En la agencia me tienen el billetaje preparado, así que continuo mi ruta, sorprendiendo un curioso grupo en plena calle que cantan en torno a una hoguera: parece una fiesta infantil, tal vez relacionada con las vacaciones de invierno que van a comenzar pronto.- Algo muy curioso.- Una más de lenguaje e informática: donde nosotros decimos “uve doble, uve doble, uve doble”, ellos dicen “triple uve be”. - Tirando de mi inseparable mapa de bolsillo llego hasta la casa de la niña donde decidimos el espectáculo que nos apuntamos para completar el día: lo del teatro no está nada claro, así que volvemos a la opción cine y nos metemos de nuevo en las salas próximas a nuestro departamento (como dicen ellos), para ver una película italiana subtitulada – aquí no se dobla ninguna película -, que bajo el título de “Retrato de familia” nos hace pasar un rato divertido y nos sorprende en una de esas escenas con el “aserejé” de las Kepchups, como parte de la banda sonora.- En algún momento surge de nuevo en nuestras cabezas el asunto de la lejanía de la madre patria, tal vez influenciados por la inminente marcha del apartamento y tener que coger un avión para ir a las cataratas: los temores de Victoria me hacen sentirme algo incómodo, pero pasa pronto la incertidumbre y nos centramos en el día a día: tenemos que poner el despertador a las ocho de la mañana porque al día siguiente nos espera Susana y sus huestedes y aún no tenemos claro que va a ser de nosotros.- Durante la noche estamos más inquietos de lo habitual ante el temor de llegar tarde a la cita de la excursión programada.-
Sábado, 15 de Julio de 2006
La jornada de hoy ha tenido unos tintes totalmente distintos a los días anteriores.- Con el Sol fuera y levantados desde las ocho, hacía un frío poco habitual: llegamos a la Plaza de San Martín para comenzar la excursión y allí nos tiramos dos horas esperando porque la amiga Susana no aparecía.- Nuestros temores se disiparon porque había más gente y un contacto telefónico que nos mantenía informados.- Todo el personal era de avanzada edad y duchos en la historia del país, así que nosotros íbamos todo el camino pendiente de todos los detalles.- Susana y su colaboradora Cristina se desvivían por ofrecernos cafetito, bollería y la anunciada “folletería”. - Aquello prometía, no paraban de hablar por el micrófono y la gente participaba como si estuviese en una charla-coloquio ambulante.- Todo un despliegue organizativo.- Comprobamos que Buenos Aires es enorme, que cambia y se convierte en otro tipo de edificaciones, con grandes espacios verdes y casas bajas de todo tipo, entre otras, algunos núcleos de chabolismo.- Nos van contando los hitos históricos por los que el general de origen francés (Liniers), reconquistó el Virreinato y de lo que ahora se cumplen doscientos años.- De eso están ellos orgullosos, de esa gesta contra los ingleses.- Nuestra mayor sorpresa fue a la hora de la comida – restaurante lindo, pero de comida a dos velas -, donde de buenas a primera nos convierten a Victoria y a mi centro de atención por ser españoles que nos interesamos por esta ruta histórica( la verdad es que lo que queríamos era salir a la provincia y aprovechamos la excursión).- Nos regalaron un libro, nos hicieron hablar micrófono en mano y recibimos un caluroso aplauso de acogida.- Estaba presente hasta un reportero gráfico de La Nación, uno de los diarios del país.- La mesa estuvo distendida, nos conocimos, entablamos un buen diálogo con los comensales mientras Susana continuaba imparable con rifas, sorteos y no sé cuantas cosas más.- Pasamos por San Isidro, La Florida y alguna que otra municipalidad siempre con el Río de La Plata a nuestra derecha, hasta llegar a Tigre, un lugar con canales, muy periquito y que parece ser donde desembarcaron las fuerzas inglesas hace doscientos años.- Nos hablaron de no sé cuantos sitios a los que deberíamos ir y nosotros apuntando en la libreta.- Nos recordaba mucho a nuestras excursiones culturales y bromeábamos con la organización para copiarla en Driades. Conocimos la casa natal del poeta José Hernández, autor de “Martín Fierro”, que pasa por “El Quijote” de los argentinos en cuanto a la importancia literaria.- Casualmente en el patio de la chacra (finca), se encuentra un ombú histórico porque en él descansó Liniers cuando sus hazañas bélicas.- Allí te cuentan una de batallitas y al mismo tiempo te enseñan la cama donde nació tan ilustre personaje.- Uno de nuestros compañeros de viaje –historiador-, trata de explicarnos el parentesco de un familiar de Primo de Ribera con otro argentino, pero eso es demasiado para tan pocos días como llevamos por aquí.- La mochila se va llenando cada vez más de todo tipo de documentos que necesitarán en días sucesivos un minucioso repaso a ver si ponemos en orden tanta información.- Ya que habíamos conseguido saber el recorrido del astro sol desde la ciudad y situar por tanto al resto del mundo, asimilar ahora en tan poco tiempo las hazañas bélicas, es demasiado para el cuerpo.- Regresamos felices y contentos al cuartel general de Azcuénaga.-
JOSÉ RODRÍGUEZ INFANTE
0 comentarios :: publicar un comentario ::
link




