Hombro con hombro
Hombro con hombro
Ella sale del portal con la bufanda el cuello y el portafolios sobre su pecho como protegiéndose de algo. La mirada lanzada al suelo mostrando el suave colorido que ha puesto en sus ojos. Él espera como cada día, una mano en la bicicleta y la otra dispuesta a encontrarse con el suave tacto de la amada. El portal es indiscreto y hasta volver la esquina no pondrá su brazo derecho sobre los hombros de ella, en la que se acurruca tímidamente tratando de mantener la compostura. Hablan suave, silabean, con la mano izquierda dirige el manillar de la bici, tratando de que los pedales no le den en la pantorrilla. La noche ha sido muy larga, como todas, y los ahorros van bien; ya queda menos para que se efectúe el sorteo de las viviendas, y con un poco de suerte y otro de promesas municipales, pueden conseguir que se acorten los plazos para ese ansiado momento. Mientras tanto ahí están cada mañana caminando hombro con hombro.
JOSÉ RODRÍGUEZ INFANTE
incluso prosando
Publicado el 21/01/2008 a las 11:59 por gusi1976tienes el verso presente.
Muy bien si señor.
Me ha gustado, a pesar de la brevedad me ha gustado, quiero mas
TitoHabrá más
Publicado el 21/01/2008 a las 13:01 por ArruilloGracias Tito, habrá más, es mi tónica, pero dosificando para no cansar. En este medio tampoco se pueden poner escritos extensos porque la gente anda con el tiempo justito para no perderse.
Un saludo
está muy bien...
Publicado el 21/01/2008 a las 13:59 por Jesthertiene razón tito, quizá es un poco escaso pero mejor, así nos quedamos con ganas de más.
Txutxines


