Te quiero regalar un pensamiento...
08:46, 17-jul-2008. Por RoberHoy, que mis piernas flaquean por el paso del tiempo, hoy que tengo la mirada cansada y la piel curtida por los azotes de lo ya vivido, puedo regalarte un pensamiento. Mientras tenga el aliento suficiente para calmar un sollozo y borrar con dos palabras tus penas, despertaré cada mañana para ver tu caminar. Con la ilusión de un niño el primer día del verano, esperando tu llegada como el cálido sol que aguarda mi rostro y tu piel como la suave brisa que refresque los pliegues de mis recuerdos, me hallarás en el quicio de la puerta de tu olvido para reescribir nuestra historia.
Hoy, que la sabiduría ocupa mis adentros más que el tiempo que queda por aprender, recogeré las fotos descoloridas y borrosas que retratan quienes somos, y te haré un collar de momentos a tu lado. Voy a dibujar sonrisas y fiesta, voy a pintar sueños e ilusiones y te voy a tejer una colcha de caricias y besos. Con ella arroparé lo más preciado que tuve nunca para protegerlo del paso del tiempo. No quiero que te marchites como las hojas de este viejo. Y el caramelo de tus labios se me antoja jugoso regalo para esta boca seca y agrietada, como agrietado tengo el pensar de que llegue sin ti mañana.
Y tengo guardado en un frasco la primera lágrima que vertiste, la encerré con tapón de oro para prestartela hoy recordando que dijiste "Amor no gastaré más lágrimas hasta el día que me olvides y si el olvido me obliga a gastarla será porque me quisiste". Hoy he abierto el frasco de la esencia de tu mirada y se ha vertido la lágrima bañando todo mi alma. He sentido tus dedos repicar por mi espalda y se ha calmado mi angustia al saber de tu llegada, son el ruido de tus pasos la más bella de las sonadas. Ya no hay pena, no hay angustia ya el dolor es solo calma, son ya todos tus colores los sonidos de mi cama y con el sabor de tu boca has hecho que se seque nuestra lágrima.
Hoy, que mis piernas son barro demasiado mojado por el tiempo y el calor de tu cuerpo ya no seca mi cuerpo, hoy que aún no es tarde quiero regalarte un pensamiento. Voy a vivir cada día como si fuera el primero, de la vida que me diste de esta vida que recuerdo, donde solo gastaste una lágrima y a tu lado volví viejo. Ahora que queda poco para tener toda la vida por delante, quiero que sepas mi vida que tu lágrima derramé siempre que estuviste lejos. Quiero que sepas mi luz, que tengo guardado muy dentro cada una de tus caricias y los roces de tu cuerpo y tengo mi propio frasco con el aroma de tu sueño. Cada noche cuando me acueste dejaré el frasco abierto para dormir hasta que despierte con el olor de un te quiero.
