Conectarse:            
Tu propio blog en 2 minutos en Bublegum   

24 años secuestrada por su padre y la sociedad como cómplice.

07:30, 29-abr-2008. Por Rober

_____"Elisabeth Fritzl, ha sobrevivido secuestrada por su padre, durante 24 años en el sótano de la vivienda que este último compartía con la sociedad." Ese podía ser el titular de ayer en los periódicos. Porque, resulta difícil creer que este "anciano" (hoy) de aspecto apocado, escaso porte y mirada asustadiza, haya podido mantener el secreto durante todo este tiempo, sin la colaboración muda y ciega de la sociedad que hemos creado.

_____Y no echemos pelotas fuera, que si todos somos culpables, del recalentamiento del planeta, de la destrucción de la capa de ozono, de la globalización y de la aberrante deuda externa de los países del tercer mundo... También somos culpables de esta sociedad en la que un ser humano puede encontrar placer en secuestrar, torturar, violar, vejar y humillar a su propia hija durante veinticuatro horribles años. Resulta increíble, que nadie penetrase en ese sótano durante todo ese tiempo, que nadie tuviera noticias de Elisabeth, que ni su mujer ni el resto de los hijos del "padre diablo social" hayan sospechado ni un segundo de las seguras y extrañas idas y venidas a esa fortaleza satánica en la que había convertido su sótano.

_____Poco importa si esto ha ocurrido en Austria, país centroeuropeo a la vanguardia en progreso y modernidad o en una de las múltiples "repúblicas bananeras" que pueblan los continentes menos agraciados. La única diferencia es que en la "república bananera", el calado de la noticia seguramente hubiera sido menor, culpa de nuestra doble moralidad. O acaso me van a negar que cuando leemos un titular de estas características, acentuamos la gravedad del mismo, en la misma proporción en la que el lugar del suceso se acerca a nosotros en el mapa?. "Ah, bueno, que ha sido dos países más allá..., pero que fuerte". La cuestión es que un ser humano, el peor de todos hasta que aparezca un candidato a sustituirlo en el ranking de aberraciones, ha sido capaz de hacer pasar por ese infierno a otro ser humano. ¿Cómo le puede haber hecho eso a su hija?, nos preguntamos. No, deberíamos preguntarnos, ¿Cómo le puede haber hecho eso a un ser humano?, encima su hija. Este monstruo tuvo el capricho de su hija, pero, podía haber sido una vecina, la hija de un amigo, una pariente lejana o la primera niña con dulce mirada que se hubiera cruzado en la calle.

_____Lo primero que harán las autoridades, será encargar a psiquiatras, psicólogos, especialistas en pederastia, etc..., investigar y analizar los desequilibrios de la mente de este diablo. Y seguro que harán un diagnóstico y un análisis médico con una conclusión clara, padece trastornos de todo tipo, paranoias, esquizofrenias, psicosis, manías persecutorias, etc... Yo no soy ni médico, ni psiquiatra ni entendido, pero mi diagnóstico también es claro, el solo es cómplice de la sociedad que hemos creado. Y no digo víctima, digo cómplice, porque el ser humano se está autodestruyendo a cada minuto. Estamos a punto de convertirnos en una nueva especie, aquella que acabará con todo rastro de lo que fue el ser humano racional, capaz de pensar, de tener valores sólidos, de pensar en sus responsabilidades y en la trascendencia de sus actos.

_____En pocos meses ya nadie recordará la noticia, pero no por culpa del olvido, no, lo olvidaremos porque nuestra mente estará poblada de nuevos "padres diablo social" o "vecinos diablo social". No puedo pararme a pensar ni un solo instante en lo que habrá pasado ese ser humano en ese sótano, su vida ha sido y será un infierno. Seguramente, como muchas mujeres violadas, rechazará a los hijos fruto de la violación pero a su vez, habrán sido el único sustento al deterioro personal que ha tenido que padecer. Si esta mujer es capaz de sonreír una sola vez a partir de ahora con la mirada de uno de sus hijos, entonces la sociedad tendrá un hilo de esperanza pero seguramente eso no será noticia. Por último, quizá debamos pararnos más tiempo a pensar en los detalles, en los hábitos, en las actitudes de los demás, y sin ningún afán de crear ninguna psicosis, piensen... ¿Qué habrá en el sótano de mi vecino?. Lo más que pueden perder es un vecino.

Padre Diablo Social

Las víctimas de la moda

18:56, 12-oct-2007. Por Rober

* Este texto no es de cosecha propia pero me parece una visión sobre las modas y aquello que nos imponen los gurúes de la misma. Es copiado de una revista de actualidad espero que les divierta.

LAS VICTIMAS DE LA MODA

Las mujeres somos víctimas de un complot urdido por mentes perversas que se reúnen en un lugar secreto y deciden lo que ellos llaman “tendencias de moda”. ¿Quiénes son? ¿Cómo lo hacen?

Yo me imagino que llega Paco Rabanne y dice “Veo, veo, que este año se va a llevar el azul petróleo”. Y saltan a dúo Victorio y Lucchino: “¿Eso, eso! Y los jerséis sin mangas, pero de cuello alto, ¿y que se jodan!”.

¡Y date por jodida! Porque la moda no es una industria, ¿es una secta dirigida por maricones! Y de esos seres que nos odian, ¿qué podemos esperar? ¡Si nos hacen ir con esos pantalones que se abrochan en la rabadilla y nos hacen creer que vamos bien! Creo que lo hacen para que luzcamos esos ridículos tangas que tanto molestan. O con esos otros pantalones de pata larga que van limpiando las aceras...

¿Ustedes saben lo qué son las fashion victims? Son las mujeres que han caído en sus redes y ya no pueden escapar. Esas que cuando se acercan a un escaparate, oyen voces en su cabeza: “El poder de la moda te obliga”, “El poder de Dior te gobierna”...

Realmente yo me di cuenta del poder que tiene esta secta cuando intenté comprarme un vestido rojo. Parece fácil, ¿verdad? Un vestido rojo. Pues no. ¡Porque las tiendas están en el ajo! Son las representantes de Dior en la Tierra. Y claro, llego yo y le digo a la dependienta:

- Buscaba un vestido rojo.

Y me suelta:

- ¿Rojo? Este año no viene nada en rojo. Este año viene el azul petróleo.

- ¿Y eso rojo de ahí?

- Eso es la funda del extintor, pero si quieres te la saco.

Así es como empiezan las sectas: ¡anulando tu voluntad! Porque, de repente, me veo diciendo:

- Vale, sácame uno azul petróleo de la 38.

Y, en ese momento, la dependienta me mira como se mira un Fiat Panda desde un todoterreno:

- ¿La  38? Tú estarás entre la 40 y la 42.

Claro, yo la miré a ella como diciendo: “Y tu estarás entre gilipollas y tonta del culo”, pero le dije:

- Perdona, yo soy una 38.

- No, si ya. Pero es que este año viene la 38 ceñida, ¿sabes?

Y es que ése es el segundo paso de la estrategia de la secta: disminuir tu autoestima para poder dominarte mejor. Ahí, yo dije:

- Con esto no me pillan. ¡Yo me pruebo la 38 aunque me la tenga que meter a rosca!

Y, claro, te miras al espejo y ves lo que ves. Una morcilla. Una morcilla azul petróleo. Y digo yo: si en todo el mundo un metro es un metro y un kilo es un kilo, ¿por qué la talla 38 no es siempre la talla 38? Tú vas al Carrefour y la talla 38 se la puede poner King Africa y, sin embargo, te vas a Verace y la 38 no se la pone ni Melody.

Total, que hice lo que hacemos todas: llevármelo. Sí, porque pensé lo que pensamos todas: “Así me obligo a adelgazar”. ¿Seremos idiotas? A las dos semanas te estás obligando a regalárselo a tu sobrina. ¡Es como comprarte unos zapatos del 34 para obligarte a que se te encoja el pie!

Pero es que ése es otro de los síntomas de que estás entrando en la secta: someterte voluntariamente al sufrimiento físico. Aunque a veces, cuando no estás abducida del todo, consigues tener un momento de lucidez y decir: “No, no me lo llevo”. Y entonces, esa enviada del mal que es la dependienta, te dice la frase definitiva:

- Llévatelo, no seas boba, ¡que lo puedes devolver!

¡Y lo compramos! Como lo podemos devolver... Eso es como comerte un trozo de moqueta: ¡como lo puedes devolver! Así que volví a casa con mi vestido azul petróleo de la 38. Me lo pongo y le pregunto a mi marido:

- ¿Cómo me queda?

- Pequeño.

- ¿Si? ¿Me marca mucho?

- Te va a hacer llagas.

Ahí me dije: “”Tere, modérate. Esta es otra prueba. La secta de la moda quiere que rompas lazos con tu entorno. ¡No, no van a poder conmigo!” Me lancé a la calle y no paré hasta que encontré el único vestido rojo que quedaba en toda la ciudad. Cuando lo vi, dije: “¿Me lo compro! ¡Que le den a Paco Rabanne! ¡Y que Victorio le de a Lucchino!”

¡Ja! Y salí de la tienda triunfante, con mi vestido rojo. Pero la alegría me duró dos escaparates. Es algo que nos pasa a todas las mujeres: de repente, se te viene el mundo encima: “Coño, ¡y qué hago yo con un vestido rojo, si este año lo que se lleva es el azul petróleo?”

Oye, que no pude pegar ojo en toda la noche. ¡Tuve unas pesadillas...! Estaba yo en una misa negra atada, atada de pies y manos, y los grandes gurúes de la moda rodeándome como en Poltergeist: “Tereee... Veeen hacia el glamour...”

Total que me desperté, empapada en sudor y dije: "Vale, está bien! ¡Me rindo!" Me unté entera con vaselina para que ,e entrara el traje y me presenté en la boda de mi amiga Jessi, vestida de azul petróleo. Cuando llegué a la iglesia me encontré con que íbamos todas iguales. Allí había más azul petróleo que en una playa del golfo Pérsico. Ahí te das cuenta de que te han captado, has entrado en la secta y a partir de ese momento honrarás a Victorio y Lucchino, no nombrarás a Chanel en vano y amarás a Dior sobre todas las cosas.

P.D.:

¿Alguien me puede explicar qué coño es el color “azul petróleo”? Tardé siglos en comprender que las cosas podían ser de color buganvilla, ¡no me jodáis ahora con el petróleo, por favor! ¡El petróleo es negro como los cojones de un grillo! (y perdón por la expresión...)

Un día de luto... hasta siempre a Antonio Puerta.

20:21, 28-ago-2007. Por Rober

     Desde este rincón de reflexión, quiero mandar mi más sentido pésame a la familia de Antonio Puerta, a sus amigos, al sevillismo y a todos aquellos que amamos el deporte. Podría alargarme con frases pomposas y dolorosas que manifiesten toda la pena que me provoca esta perdida. Pero en situaciones así es mejor dejar hablar al silencio, a las lágrimas y al dolor a solas. Este es un homenaje para Antonio y su recuerdo. Haciendo lo que mejor sabía hacer, disfrutar con el deporte.

 

 

HASTA SIEMPRE ANTONIO...

No soporto y me duele la metira...

16:21, 14-jun-2007. Por Rober

NO SOPORTO Y ME DUELE LA MENTIRA.

     Necesitaba expresarlo, necesita vorcarlo en algún sitio y qué sitio es mejor que este?. Quien lo haya hecho, mentirme a mí o a otra persona, se dará por aludido y se dará cuenta del dolor que con ello ocasiona. No pretendo que me pidan perdón, quien lo haya hecho seguro que tendrá mil motivos para haberlo hecho, pero solo espero que no lo hayan hecho por piedad o bajo el pretexto de que es mejor no decirme la verdad.

     Si has mentido a alguien o a mí, seguro que estás a tiempo de reparar ese dolor, recapacita, piénsalo y decide. Un saludo.

Lo siento papi, perdona si sentí frio, no quise molestarte...

13:12, 7-jun-2007. Por Rober

En el mundo a tantos de tantos del año tantos...

     Querido papá cómo estás...?

     Hola papá, cómo estás?, cómo te encuentras? Espero que bien. Yo ya estoy mejor, ya han pasado unos días y no me duele casi nada. Aquí se está muy bien aunque me gustaría estar a tu lado. Pero se que aunque estuviera ahí no me dejarían. Espero que con los señores que estás te cuiden mucho. A mí me cuidan mucho aquí, como habéis hecho durante años mamá y tu. Por las mañanas me levanto sin sueño, muy descansada como si hubiera dormido muchos días de golpe. Como cuando los sábados os costaba levantarme de la cama. Luego nos ponen un delicioso desayuno con chocolate y algún dulce. Luego todos mis amiguitos salimos a jugar en unos parques blancos. A mí me gustaría jugar contigo en el parque del barrio, ese tan verde y con los columpios de colores al que tantas tardes me llevabas con el abuelo.

     Pero de todos modos aquí nos reímos mucho hasta que llega la hora de comer. Dónde tu estás hay parques y columpios?, juegas con alguien?. Seguro que no porque siempre me decías que te daban miedo los columpios por eso no te sentabas para que yo te balanceara. Ahora me duele un poco el brazo derecho pero cada vez es menos y los moretones se han ido casi. La cabeza solo me duele cuando hace mucho calor y no se me pasa porque no me dan aquellas pastillitas de menta con las que siempre me engañabas diciendo que eran botones mágicos. Tu creías que me engañabas pero una vez la abuela me dió una igual diciéndome que era una pastilla para el dolor, de todos modos yo seguí creyendo que eran mágicos botones.

     Luego vamos a comer todos a un comedor muy grande y nos dan de comer cosas muy ricas, aunque a veces nos ponen verdura y tu ya sabes que la verdura no me gusta. Yo suelo guardar las galletas de canela que nos ponen de postre para ti, por si alguna vez vuelvo a verte. Me han dicho que a pesar de todo alguna vez vendrás aquí a mi lado. Me han dicho que tus compañeros te miran mal y hablan mal de ti, pero no te preocupes yo te sigo queriendo y por las noches puedes mirar al cielo que yo hago lo mismo por ti. Aun no se bien que pasó aquella noche, lo tengo todo un poco borroso. Y cuando pienso en ello, no se por que pero se me salta una lágrima. Eso si la dejo en la punta de mi dedo y dejo que se seque como tu me enseñaste.

     Por las noches antes de dormir nos cuentan bonitos cuentos y yo cierro los ojos y recuerdo cuando tu y mamá os sentabáis en el borde de mi cama y tu me contabas un cuento y mamá me acariciaba el pelo y la cara hasta que me dormía. Siempre me quedó dormido con tu voz, aunque a veces me enra el miedo al recordar como chillabas aquella noche. Y entonces me cuesta dormir y de nuevo me vuelve el dolor de cabeza y no hay botones mágicos. Y si no se me pasa si que me empiezan a rondar los recuerdos de aquel día.

     Mami me acotó pronto porque tu llegarías tarde me contó. Yo quería esperarte y no entendí que mami me dijera que era mejor irme a dormir, cuando otras veces siempre te habia esperado. Por eso esa noche yo no me dormí tan pronto. Te sentí llegar y cerraste la puerta con un portazo muy fuerte, como aquellos que tanto odiabas que yo diera cuando se me escapaba la puerta al cerrar. Te escuché gritar, pero no pude entender lo que decías. También oí a mamá llorar y pensé que algo malo había ocurrido, pero tu chillabas muy alto. Quise dormirme papi, de verdad y seguro que hubiera sido lo mejor como me dijo mami al verme bajar por la escalera. Pero de repente sentí frio. Yo me había levantado para acercame a la puerta a escuchar, como hacía en las fechas navideñas para escuchar si venían los reyes magos, recuerdas?. Pero no se entendía nada. Con mis pies pequeños descalzos y frios, salí de la habitacion para que tu me arroparas. Bajé de las escaleras oyendo unos extraños golpes y a mami llorar. Mami me dijo que me fuera a acostar pero de repente te vi a ti.

     Al principio no me pareciste mi papi, estabas muy enojado y caminabas de lado a lado. Solo pensé en pedirte que me arroparas y me acostaras que tenía frio Tu en cambio comenzaste a chillarme, me dijiste cosas muy feas y yo empecé a asustarme. Quiseacercarme a mami pero tu, no entiendo aún por qué? te pusiste en medio. Tu mano se levantó y me golpeó con fuerza. Mi cuerpito salió disparado contra un armario y me caí, yo empecé a llorar y te pedí que me arroparas. Tu te acercaste a mí y yo pensé que lo ibas a hacer pero me equivoqué. La punta de tus zapato se estrelló en mi pechito blando, yo escuché un crujido como cuando explotábamos juntos las burbujas de los plásticos de los embalajes. Sentí mucho dolor papi, por qué me hiciste eso? Me intenté acercar a gatas a mami pero el pecho me dolía mucho y mami lloraba gritándote. Cuando pasé a tu lado me coguste de la coleta, me tiraste fuerte del pelo y me zarandeaste, pensé que se iba a soltar el pelo. Me lanzaste contra la pared y me retorcí entre dolores. Mamá se levantó y se agarró a tu cuello pero tu eres muy fuerte papi y la tiraste al suelo. Todo se qedó en silencio yo seguía sin saber lo que estaba ocurriendo. Pensé por un momento que no eras mi papá y en ese momento sentí aquel fuerte golpe en mi cabeza.

    Ya no recuerdo nada más de esa noche, solo algún ruido de ambulancia y la lágrimas de mami en mi carita. Espero que mami te haya perdonado, tu la querías mucho. Yo desde el cielo te he perdonado. Pero me sigo preguntando, qué es lo que hizo que me hicieras pupa como tu decías. Por qué papi?, por qué ocurrió todo aquella noche?. Lo siento papí, perdona si sentí frio, noquise molestarte. o solo quise que me arroparas como cada noche y me arroparas. Me dicen que en ese colegio con alambrada te volverás bueno. Yo le pido a Dios que te ayude a ser bueno y que te perdone.

     Adios Papi, te quiere tu hijita...

 

Esta bien podría ser la carta de una niña com Janire, hija de Alberto Izaga, alto ejecutivo que ha matado a su hija de dos años de una brutal paliza. Paremos la violencia de género y la violencia sobre seres indefensos, niños, mujeres, ancianos, vagabundos, etc...Todos y todas somos complices cuando vemos cualquier exceso y miramos hacia otro lado. Seguro que alguien podía haber evitado la muerte de Janire. A pesar de todo seguro que esa pequeña es capaz de perdonar a su padre desde el cielo. Seguramente va a ser más difícil que este ejecutivo se perdone a sí mismo.